Aborto Recurrente

Dr. Juan Francisco Solís Bercián. Director médico Clínica Santa María. 2011

El aborto recurrente se define como dos o más pérdidas consecutivas del embarazo.

A pesar de que más o menos un 25% de todos los embarazos terminan en un aborto, menos del 5% de mujeres van a tener dos  pérdidas consecutivas y sólo un 1% tendrán tres o más. Después de 3 pérdidas debe hacerse una evaluación completa por un especialista para diagnosticar la causa y tratarla para aumentar la probabilidad de un embarazo normal.

Son causa de aborto recurrente:

  • Anomalías cromosómicas de uno o de ambos padres
  • Causas hormonales (deficiencia de progesterona)
  • Anomalías metabólicas (como diabetes mal controlada)
  • Anomalías uterinas
  • Síndrome antifosfolipidico (producción anormal de anticuerpos)
  • Trombofilias (predisposición a formar coágulos)
  • Defectos del espermatozoide
  • Inexplicable (hasta en el 50% de todos los casos)

El aspecto positivo es que las parejas con este problema tienen un 60 a 70% de probabilidades de que el próximo embarazo sea un embarazo normal.

Se recomienda un estilo de vida sano, tomar un suplemento diario de ácido fólico, dejar de fumar (tanto el hombre como la mujer), reducir el consumo de alcohol y cafeína, ejercicio moderado y un adecuado control del peso.

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¿Cómo reducir complicaciones durante el embarazo?

Dr. Juan Francisco Solís Bercián. Director Médico. 2010

Una preocupación importante es el riesgo de tener un bebé con algún defecto congénito. El síndrome de Down es el más común de estos defectos. Los niños afectados nacen con diferentes grados de retraso mental y defectos físicos.

Sin embargo el riesgo es menor del 1% antes de los 40 años e incluso aún es bajo hasta los 43 años (2%).

* El riesgo de una mujer de tener un bebé con síndrome de Down es el siguiente:

25 años, una en 1,250

30 años, una en 952

35 años, una en 385

40 años, una en 106

45 años, una en 30

49 años, una probabilidad en 11

*datos del Colegio de Obstetras y Ginecólogos de los Estados Unidos (American College of Obstetricians and Gynecologists, ACOG).

Un elemento importante a tomar en cuenta es el riesgo de pérdida del embarazo o aborto. La mayoría de los abortos espontáneos ocurre durante el primer trimestre de embarazo en las mujeres de cualquier edad, pero el riesgo aumenta con la edad de la mujer.

Los estudios sugieren que aproximadamente el 15 % de los embarazos reconocidos en las mujeres de entre 20 y 35 años de edad termina en aborto espontáneo. Esta cifra aumenta aproximadamente al 20 % en el caso de mujeres de entre 35 y 39 años de edad, aproximadamente al 35 % a los 40 y 41 años y a más del 50 % hacia los 45 años.  El mayor riesgo de aborto espontáneo relacionado con la edad se debe a la mayor incidencia de anomalías cromosómicas.

Las mujeres de más de 35 años tienen más probabilidades que las mujeres más jóvenes de tener un problema de salud que comenzó antes del embarazo. Algunos problemas, como alta presión arterial, diabetes y problemas renales y cardíacos, pueden afectar al embarazo.

Las probabilidades de tener un parto por cesárea también aumentan con la edad. Aparentemente, las madres de más de 40 años tienen el doble de probabilidades que las madres de menos de 30 años de tener un parto por cesárea.

A pesar de estos obstáculos que se pueden presentar y para los cuales hay que hacer lo posible por reducir al máximo, la mayor probabilidad es que se tenga un embarazo normal y un bebe (ó dos) sano en casa.

¿Cómo puede una mujer embarazada reducir sus riesgos de complicaciones durante el embarazo?

En la actualidad, la mayoría de las mujeres de más de 35 años pueden suponer que tendrán un embarazo saludable. Las mujeres de todas las edades pueden mejorar sus probabilidades de tener un embarazo saludable siguiendo estos consejos:

  1. Realizarse un examen con su médico ANTES del embarazo.
  2. Llevar un CONTROL PRENATAL con regularidad desde el comienzo del embarazo.
  3. Tomar un complejo multivitamínico que contenga al menos 400 microgramos de ACIDO FOLICO diariamente, desde antes de concebir y durante los primeros meses del embarazo, para prevenir los defectos del tubo neural.
  4. Comenzar el embarazo con un PESO SALUDABLE.
  5. Evitar el CONSUMO EXCESIVO DE ALCOHOL.
  6. Evitar FUMAR y evitar la exposición al humo del cigarrillo de otras personas.
  7. Evitar consumir DROGAS o MEDICAMENTOS, ni siquiera los de venta libre o a base de hierbas, a menos que le hayan sido indicados por un profesional que sabe de su embarazo.
  8. Comer ALIMENTOS NUTRITIVOS, incluyendo alimentos que contengan ácido fólico y folato, la forma de ácido fólico que se encuentra naturalmente presente en alimentos como cereales enriquecidos para el desayuno, otros productos a base de cereales enriquecidos, legumbres, verduras de hojas verdes y jugo de naranja.
  9. NO CONSUMIR carne poco cocida, ni limpiar las heces del GATO. Ambas son posibles fuentes de toxoplasmosis, una infección que puede causar defectos congénitos.
  10. No comer pescados que pueden tener un alto contenido de MERCURIO, como tiburón, pez espada, caballa y blanquillo o pez azulejo. Limitar el consumo de atún albacora (blanco) a seis onzas o menos por semana. Las mujeres pueden consumir sin problemas hasta 12 onzas por semana de otras especies que contienen pequeñas cantidades de mercurio, como camarones, salmón, abadejo, bagre y atún en lata de bajo contenido graso. Se recomienda a las mujeres consultar siempre a su departamento de salud local antes de consumir cualquier especie que hayan pescado por su cuenta.
  11. Someterse a una prueba para saber si son inmunes a la RUBEOLA y a la VARICELA antes de quedar embarazadas y considerar la vacunación contra estas enfermedades si no son inmunes. Luego de ser vacunada, la mujer deberá esperar un mes antes de quedar embarazada.
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