En algunos casos es necesario realizar algún tipo de cirugía para diagnóstico o para tratamiento de los casos de infertilidad. Generalmente se realiza por vía endoscópica (video laparoscopía o vídeo histeroscopía), mediante incisiones muy pequeñas. Esta cirugía es ambulatoria, es decir no requiere que se quede hospitalizada. Se realiza bajo anestesia general y tiene una recuperación corta (5-10 días).

Indicaciones:

Diagnóstico:

cuando todos los exámenes iniciales han salido normales, se ha demostrado claramente que el proceso ovulatorio es normal, el espermograma normal, etc., se requiere una laparoscopía para evaluar visualmente e aparato reproductor. Se ve el útero, trompas de falopio, ovarios y peritoneo en busca de alguna causa que pudiera explicar el problema de fertilidad. La ventaja con la laparoscopía es que en ese mismo momento se puede realizar, si es posible, la cirugía correctiva.

Endometriosis:

50% de las laparoscopias que realizamos tienen algún grado de endometriosis (link a endometriosis). La cirugía de endometriosis consiste en eliminar al máximo los focos de endometriosis, los endometriomas y las adherencias que a veces se forman. En los casos de recurrencias, en donde ya hay cirugías previas, sobre todo cuando se han resecado endometriomas, no se recomienda intervenir nuevamente, por el riesgo que existe de comprometer la reserva ovárica.

Miomas:

la mayoría de miomas pueden extraerse por medio de laparoscopía, sin embargo en algunos casos es necesario hacer una cirugía abierta para extraerlos. Debido a que en el sitio en donde se sacó el mioma queda una cicatríz, el embarazo posterior se resuelve vía cesárea.

Adherencias:

las adherencias son bandas fibrosas que se producen en el abdomen como consecuencia de procesos inflamatorios previos. Por ejemplo apendicitis aguada perforada, infecciones inflamatorias pélvicas (generalmente por enfermedades de transmisión sexual), por endometriosis y también por cirugías previas. Estas adherencias pueden provocar distorción de los órganos reproductivos, haciendo difícil la concepción. La cirugía correctiva consiste en eliminar en lo posible estas adherencias y restituir la arquitectura pélvica.

Pólipos endometriales:

pueden extraerse mediante histeroscopía. Esta es una técnica, en la cual se introduce un pequeño endoscopio por dentro de la cavidad uterina (endometrio), con el fin de diagnosticar y si es necesario operar por dentro del útero. Además de extraer pólipos, se pueden liberar adherencias o resecar tabiques que pueden aparecer en este sitio.

Hidrosalpinx:

como se menciono anteriormente el hidrosalpinx puede pasar líquido inflamatorio hacia el endometrio e inflamarlo crónicamente. Mediante laparoscopía se puede quitar la trompa afectada (salpingectomía), ligarla o drenarla (fimbrioplastía).

Anomalías uterinas:

algunas anomalías uterinas pueden tratarse mediante cirugía. Los tabiques uterinos por ejemplo pueden resecarse con histeroscopia o con cirugía abierta. No todas las anomalías son corregibles con cirugía.

Reversión de cirugía esterilizante:

puede realizarse mediante técnica microquirúrgica, es decir, bajo el aumento que brinda un microscopio operatorio, la reversión de la ligadura de trompas (pomeroy) en el caso de la mujer o de la vasectomía en el caso del varón. Los resultados dependen mucho en el caso de la mujer del tipo de operación y de la edad actual de la paciente, y en el caso del varón dependen del tiempo que ha tenido la vasectomía (mejor si se hace la reversión antes que hayan pasado 10 años de habérsela hecho). Puede sea mejor opción en estos casos una técnica de fertilización in vitro.