“Algunos hombres padecen de ausencia total de espermatozoides, lo cual se denomina azoospermia”.

Hay dos tipos de azoospermia:

  1. Secretora, en la cual no existe producción de espermatozoides y
  2. Obstructiva, en la que hay producción de espermatozoides, pero estos no salen en el eyaculado.

Para diagnosticar si la azoospermia es de tipo secretor u obstructivo se requiere de un estudio clínico del varón, en donde se analiza el perfil hormonal, volúmen testicular, ultrasonido pélvico, etc.

IVF

En los casos de azoospermia obstructiva, se puede llevar a cabo un procedimiento quirúrgico menor donde se recuperan los espermatozoides del epidídimo (pequeña glándula localizada encima del testículo), o directamente desde el mismo testículo. Estos espermatozoides se inyectan (ICSI), en los óvulos maduros obtenidos a través de una Fertilización in Vitro (IVF).

Usualmente se realiza la obtención de los espermatozoides el mismo día que se obtienen los óvulos y se hace bajo efectos de anestesia, mediante una pequeña incisición, de más o menos 1 cm en el escroto (piel que cubre los testículos).

Las técnicas disponibles para la aspiración de espermatozoides en estos casos son:

1  MESA: Aspiración de espermatozoides del epidídimo por microcirugía.

2  TESE: Extracción de espermatozoides del testículo por biopsia.

3  PESA: Aspiración percutánea del epidídimo.

4  TEFNA: Aspiración con aguja fina de espermatozoides del epidídimo y del testículo.

Estas técnicas pueden ayudar también a pacientes con lesiones en la médula espinal y disfunción eréctil.