Tanto en el IVF como en el ICSI pueden producirse varios embriones “transferibles”. Sin embargo como ya se explicó anteriormente, debido al riesgo de embarazo múltiple, en Clínica Santa María transferimos únicamente 2 ó 3 embriones.

Los embriones que no se transfieren pueden llevarse a una temperatura muy baja, congelarse y almacenarse en unos tanques de nitrógeno líquido en donde pueden permanecer congelados para futuros intentos.

A pesar que los porcentajes de embarazo no son tan altos como en el caso de embriones “en fresco”, en Clínica Santa María han nacido y siguen naciendo muchos niños producto de transferencia de embriones congelados.

El proceso de congelación de embriones toma aproximadamente 3 horas. Los embriones se tratan secuencialmente con concentraciones de una solución especial, llamada crioprotector. Esta solución protege los embriones durante el proceso de congelación.

Cada embrión es colocado cuidadosamente dentro de una “pajilla” estéril, la cual está etiquetada con nombre completo de la paciente, Número de IVF o fecha de nacimiento y la fecha de congelación. Las pajillas conteniendo los embriones se colocan dentro de la maquina congeladora y lentamente se enfrían para luego colocarlos en los tanques de nitrógeno líquido en donde permanecerán almacenados a una temperatura muy baja.

Estos embriones podrán estar almacenados por un período de hasta 5 años.